La acción de EL ASALTANTE tiene lugar en una mañana. Un hombre ejecuta un plan que estuvo preparando minuciosamente. Mientras la cámara lo sigue en prácticamente todos sus movimientos, el espectador se convierte en testigo privilegiado de momentos íntimos de ansiedad, solapada desesperación, o del instante que precede una decisión de vida o muerte.
Cristina, una joven de 15 años, es retirada abruptamente de su clase en un estricto colegio católico en Buenos Aires y llevada ante un juez, quien le revela que ella es, en realidad, Sofía Lombardi, la hija de una pareja de jóvenes arquitectos militantes desaparecidos durante la dictadura argentina en los años 70.