Walt y Jesse consiguen sacar la RV - el laboratorio de metanfetamina móvil - de la zanja, pero se enfrentan a otro problema cuando se dan cuenta de que Crazy 8, uno de sus atacantes, todavía respira. Se enfrentan a elecciones sombrías y al perder el sorteo, Walt es el que tiene que deshacerse de él, mientras que Jesse tendrá que deshacerse del cuerpo sin vida de Emilio. La esposa de Walt, Skyler, está desconcertada por el extraño comportamiento de su marido y empieza a husmear, su computadora portátil. Exigiendo saber lo que está pasando, Walt le dice que Jesse le vende marihuana. El día empeora cuando Jesse ignora las instrucciones muy específicas de Walt sobre la forma de deshacerse del cuerpo.