El equipo de CSI se pone en marcha cuando el cuerpo no indentificado de una mujer joven es descubierto en un carrito de la compra volcado cerca de un paso a nivel. Su horriblemente desfigurada y parcialmente descompuesta cara es una pesadilla de sangre, costras y cicatrices, como si hubiera sido empujada a un ventilador. Además, un enorme agujero circular domina su mejilla izquierda. Alguien no sólo la quería muerta, también la quería fea. Los contenidos del carrito, un bolso caro, revistas de moda y una agenda de cuero con notas escritas en código, añaden más misterio na este extraño caso.