Max se siente aliviada cuando consigue que Michiko, un comerciante local, le suministre una botella Tryptophan, una droga que ella necesita para calmar sus crisis y que no es fácil de conseguir en Seattle. Durante una de esas crisis, un recuerdo del pasado asoma a su mente y comienza a sentirse enferma. Logan trata de convencerla para que llame al médico, pero Max le recuerda que no puede estar enferma ya que ha sido manipulada genéticamente, por lo que debe tratarse de algún tipo de imperfección.
Por otra parte, el lugarteniente Walter Eastep visita inesperadamente a Max para llevar a cabo su habitual soborno y Kendra le informa de que el dinero reunido por todos los vecinos del edificio ha desaparecido. Cuando aparece Max, ésta confiesa que ella ha cogido el dinero y promete devolverlo al día siguiente.