Swearengen pasa la noche sin dormir mientras un borracho vaga por las calles desiertas. “No soy el buen hombre que creéis que soy”, grita el hombre encaramándose al estrado mientras proclama su lamento... Y se cae y se rompe el cuello. Preparándose para el día, Martha y Seth Bullock hablan de si los discursos tendrán lugar esa noche. Él le toma el pelo sobre el té que ella ha hecho, admitiendo que a él le gusta “inusualmente fuerte”. La broma tiene carga sexual. “Es fácil de arreglar”, replica ella.