Lois descubre un bulto en el pecho de Peter y decide acudir con él al hospital. Finalmente está todo correcto, pero cuando llega la cuenta, Peter pierde los nervios. Para evitar pagarla, engaña al hospital haciéndoles creer que está muerto. En consecuencia, la Muerte hace una visita a la familia Griffin, algo que llena de entusiasmo al pequeño Stewie, ya que se trata de su ídolo. Sin embargo, el resto de la familia no está tan contenta con la visita, sobre todo Peter, que en realidad no tiene muchas ganas de abandonar este mundo.