Taja se reúne con una antigua amiga y compañera de su juventud. Taja, Siro y Kung Lao son engañados y llevados a una ciudad oculta donde la gente trabaja para Shao Kahn y le consideran un dios; esperan a su llegada para contemplar cómo este empieza a deshacerse de deidades... Milagrosamente Raiden logra sacarlos de allí y ponerlos a salvo.