En 1986 Shawn era un niño como muchos otros que jugaba por la playa a ser un súper héroe. Pero a su padre no le hace mucha gracia que su hijo lea los tebeos de Gus ya que cree que los niños pueden creer que esas historias son reales y hacerse daño. Le explica que si quiere ser un héroe real es mejor que se haga policía.