Cuando las cosas parecen irle bien a Miranda, su nuevo fichaje, Will, le deja plantada. Muy enfadada, decide llamarle, pero comprobará que no aparecerá jamás a su cita, ya que Will falleció la noche anterior.
Tras el trauma, no todo está perdido. Miranda hace buenas migas con Jim, un ex novio de Carrie, y en contra de las recomendaciones de su amiga, decide quedar con él.