Mackey vuelve a trabajar, él y Vendrell van encubiertos como policias corruptos para encontrar a un asesino. Wagenbach y Wyms siguen la pista de un viejo rival de Wyms. En un intento por conseguir el voto asiatico en las elecciones, Aceveda asigna a Lowe y Sofer para vigilar a la comunidad coreana.